Antes de comenzar debéis conocer las medidas de seguridad que recomendamos y es conveniente dedicarles unos minutos antes de plantear cualquier actividad. Pulsa sobre:
Medidas de seguridad de las actividades.
Como ya hemos visto anteriormente los ejercicios de soplo ayudan a controlar el aire a la salida de los pulmones, que es muy importante para la producción del habla.
Os presento algún materia que podéis usar en casa para que estos ejercicios sean atractivos y divertidos para los niños.
Hacer volar el papel de seda. Se trata de un material fácil de elaborar. Con una botella transparente, una pajita y una bolita de papel de seda practicaremos el soplo .
Matasuegras: Es un juguete que podemos encontrar con facilidad compuesto por un tubo cerrado y enrollado de papel.
Objetivos generales
1. Fomentar el desarrollo de la respiración controlada y la coordinación respiratoria en los niños.
2. Estimular la expresión oral y la producción del habla mediante ejercicios lúdicos.
3. Promover la atención, concentración y seguimiento de instrucciones sencillas.
4. Favorecer la motricidad fina y gruesa a través de juegos que impliquen soplo y manipulación de materiales.
5. Potenciar la creatividad y el juego simbólico utilizando materiales cotidianos de manera segura.
Objetivos específicos
1. Que el niño sea capaz de soplar de manera sostenida para mover objetos ligeros como papel de seda o matasuegras.
2. Identificar diferentes materiales y objetos que se mueven con el soplo, relacionando causa y efecto.
3. Mejorar la fuerza y duración del soplo a través de juegos progresivos y motivadores.
4. Participar en actividades grupales o individuales siguiendo las normas básicas de juego.
5. Manipular materiales sencillos con seguridad y responsabilidad bajo supervisión adulta.
Saberes básicos
· Concepto de aire como elemento que puede mover objetos (noción de causa y efecto).
· Elementos de coordinación entre respiración y movimiento.
· Reconocimiento de objetos cotidianos y juguetes simples (botella, pajita, bolita de papel, matasuegras, hélice, ranita).
· Normas de seguridad y cuidado del entorno y del material de juego.
· Habilidades motrices básicas: soplar, empujar, coger, lanzar.
Competencias
Según el RD 95/2022, la actividad contribuye a:
· Competencia lingüística y comunicativa: Favorece la producción de sonidos, respiración controlada y la imitación de modelos de habla.
· Competencia motriz: Desarrolla la coordinación respiratoria y motriz fina y gruesa.
· Competencia de autonomía personal y social: Enseña a seguir normas, cuidar el material y trabajar bajo supervisión.
· Competencia artística y cultural: Estimula la creatividad mediante el juego simbólico con objetos sencillos.
· Competencia cognitiva y científica: Introduce nociones de causa-efecto y relación entre acción (soplo) y resultado (movimiento del objeto).
Criterios de evaluación
1. El niño realiza soplos sostenidos para desplazar objetos ligeros.
2. El niño sigue instrucciones sencillas durante la actividad.
3. Reconoce y nombra los materiales utilizados en el juego.
4. Participa activamente en las actividades de manera motivada y segura.
5. Recoge y manipula los materiales respetando normas básicas de seguridad.
Materiales
· Botellas transparentes, pajitas y bolitas de papel de seda.
· Hélice de juguete (de acción a pilas).
· Matasuegras.
· Juguete de la ranita (mecánica simple).
· Cuerda y trozos de papel de seda.
· Espacio amplio y seguro para realizar la actividad.
Temporalización
· Duración: 15–20 minutos por sesión.
· Frecuencia: 2–3 veces por semana, ajustando según la motivación y la capacidad respiratoria del niño.
· Organización: Actividad individual o en pequeños grupos de 2–3 niños, con supervisión continua del adulto.
Recuerda:La seguridad y el bienestar de los niños y niñas menores debe ser siempre una prioridad. 1. Supervisión
constante: 2. Prevención
de atragantamientos: 3. Materiales
seguros y no tóxicos: 4. Higiene
antes y después de la actividad: 5. Adecuación
del entorno: 6. Uso
de ropa adecuada: Importante: El adulto debe valorar en todo momento si la actividad es adecuada a la edad y al nivel de desarrollo del menor. En aquellos niños en los que predomina la exploración oral y existe un mayor riesgo de atragantamiento, es necesario extremar las precauciones, especialmente en los puntos 2 y 3. En estos casos, es preferible no realizar la actividad o adaptarla utilizando materiales completamente seguros y adecuados. Ante cualquier duda, se recomienda consultar con un especialista.
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