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Cajas Teacch


“Aprendo jugando con cajas TEACCH”

 Las cajas TEACCH permiten la adaptación de materiales, tiempos y niveles de dificultad, facilitando la inclusión de todo el alumnado, especialmente de niños y niñas con necesidades específicas de apoyo educativo. Se respetan los ritmos individuales y se proporciona apoyo personalizado.

Esta situación de aprendizaje se desarrolla mediante el uso de cajas TEACCH, un sistema de trabajo estructurado que facilita la comprensión de las tareas, la anticipación y la autonomía del alumnado. A través de actividades manipulativas y visuales, los niños y niñas del primer ciclo de Educación Infantil exploran conceptos básicos, desarrollan habilidades motrices y favorecen la comunicación, respetando sus ritmos individuales.

 Las tareas se presentan de forma clara, secuenciada y predecible, favoreciendo la autonomía, la comprensión y la seguridad emocional. El adulto actúa como guía, proporcionando apoyo progresivo.

Actividades principales (cajas TEACCH)

Caja 1: Clasificación por colores

  • Introducir objetos de diferentes colores en compartimentos señalizados.
  • Objetivo: clasificación y discriminación visual.





Caja 2: Encajables y seriaciones simples

  • Colocar piezas siguiendo un modelo visual.
  • Objetivo: coordinación óculo-manual y atención.

Caja 3: Dentro / fuera

  • Introducir y sacar objetos de recipientes.
  • Objetivo: nociones espaciales básicas

Caja 4: Asociación imagen-objeto

  • Emparejar objetos reales con su imagen.
  • Objetivo: comprensión simbólica inicial.

 

 Objetivos

Objetivos generales del ciclo

  • Desarrollar progresivamente la autonomía personal.
  • Descubrir el entorno a través de la exploración y la manipulación.
  • Favorecer el desarrollo de habilidades comunicativas y sociales.
  • Respetar los ritmos individuales de aprendizaje.

Objetivos específicos de la situación de aprendizaje

  • Comprender la secuencia de una tarea mediante apoyos visuales.
  • Manipular materiales siguiendo una estructura clara y predecible.
  • Desarrollar la coordinación óculo-manual.
  • Identificar y clasificar objetos según criterios sencillos.
  • Incrementar la autonomía en la realización de tareas.
  • Mantener la atención durante periodos breves de actividad.

 

Saberes básicos

Área 1: Crecimiento en armonía

  • Desarrollo de la autonomía en actividades estructuradas.
  • Coordinación motriz fina.
  • Autorregulación mediante rutinas predecibles.

Área 2: Descubrimiento y exploración del entorno

  • Clasificación y organización de objetos.
  • Relaciones de causa-efecto.
  • Exploración de materiales cotidianos.

Área 3: Comunicación y representación de la realidad

  • Comprensión de consignas apoyadas en imágenes.
  • Uso del lenguaje verbal y no verbal para expresar acciones.
  • Asociación imagen-objeto-acción.

 

Competencias clave

  • Competencia en comunicación lingüística.
  • Competencia personal, social y de aprender a aprender.
  • Competencia matemática y en ciencia, tecnología e ingeniería (iniciación a la clasificación y seriación).
  • Competencia ciudadana.

 

Recursos y materiales
  • Cajas TEACCH.
  • Pictogramas e imágenes plastificadas.
  • Objetos manipulativos (tapones, bloques, piezas encajables).
  • Velcro y bandejas.
  • Mesas de trabajo individual o rincones estructurados.

 

Evaluación

Criterios de evaluación

  • Comprende la tarea mediante apoyos visuales.
  • Manipula los materiales con intencionalidad.
  • Mantiene la atención durante la actividad.
  • Realiza la tarea con progresiva autonomía.
  • Muestra interés y participación.

Instrumentos de evaluación

  • Observación directa y sistemática.
  • Registros anecdóticos.
  • Escalas de observación.

 

Indicadores de logro

  • Finaliza la actividad siguiendo la secuencia propuesta.
  • Clasifica y organiza materiales con ayuda mínima.
  • Mejora la autonomía y la atención.
  • Participa de forma activa y calmada.

 


 

Recuerda:

La seguridad y el bienestar de los niños y niñas menores debe ser siempre una prioridad.

1.       Supervisión constante:
El niño debe estar acompañado en todo momento por un adulto responsable que supervise la actividad de forma directa, evitando cualquier situación de riesgo.

2.       Prevención de atragantamientos:
Todos los materiales utilizados deben tener un tamaño superior a 3 cm de diámetro y 6 de largo,

3.       Materiales seguros y no tóxicos:
Utilizar exclusivamente materiales homologados

4.       Higiene antes y después de la actividad:
Lavar las manos del niño antes de comenzar y al finalizar la actividad, evitando que se toque los ojos, la boca o la nariz mientras manipula los materiales.

5.       Adecuación del entorno:
Realizar la actividad en un espacio seguro, limpio, bien ventilado y libre de objetos pequeños, punzantes o peligrosos.

6.       Uso de ropa adecuada:
Proteger la ropa del niño con un babero o delantal y evitar prendas con cordones, capuchas o elementos que puedan engancharse.

Importante:

El adulto debe valorar en todo momento si la actividad es adecuada a la edad y al nivel de desarrollo del menor. En aquellos niños en los que predomina la exploración oral y existe un mayor riesgo de atragantamiento, es necesario extremar las precauciones, especialmente en los puntos 2 y 3. En estos casos, es preferible no realizar la actividad o adaptarla utilizando materiales completamente seguros y adecuados. Ante cualquier duda, se recomienda consultar con un especialista.

 

Colores

Antes de comenzar debéis conocer las medidas de seguridad que recomendamos y es conveniente dedicarles unos minutos antes de plantear cualquier actividad. Pulsa sobre:

Medidas de seguridad de las actividades.

 Con esta actividad podemos saber si el niño es capaz de discriminar colores. La elaboración del material es muy sencilla.




La actividad consiste en guardar los objetos atendiendo al color e ir emparejando el objeto con su casilla.

Podemos dejar cerradas aquellas casillas de colores en las que no queramos trabajar y retirar las piezas de ese color.

Al principio es conveniente comenzar con dos colores bien distintos, y una vez conseguida la discriminación y el dominio de dichos colores, podemos ir introduciendo otros.

También hay que tener en cuenta los objetos a clasificar. En las primeras actividades deben ser objetos iguales que solo se diferencien por el color. A medida que avancemos, iremos introduciendo otros objetos diferentes donde el niño discrimine su color y lo clasifique.

Objetivos generales

  1. Desarrollar la capacidad de observar y discriminar colores en objetos cotidianos.
  2. Fomentar la coordinación óculo-manual y la motricidad fina mediante la manipulación de objetos.
  3. Promover la atención, concentración y autonomía en tareas de clasificación y orden.
  4. Iniciar el aprendizaje de la organización y categorización según características perceptibles (color).

 

Objetivos específicos

  • Reconocer y diferenciar al menos dos colores básicos (ej. rojo y azul).
  • Clasificar objetos según su color en las casillas correspondientes.
  • Aumentar progresivamente el número de colores a discriminar.
  • Mantener la atención durante actividades de 5 a 10 minutos.
  • Identificar objetos similares y diferenciar aquellos que cambian solo en color.

 

Saberes básicos

  1. Colores básicos y diferenciación visual: rojo, azul, amarillo, verde.
  2. Clasificación y seriación: relación objeto-casilla según color.
  3. Motricidad fina: coger, sostener y colocar objetos en casillas.
  4. Percepción visual y discriminación: distinguir similitudes y diferencias entre objetos.
  5. Autonomía y hábitos de trabajo: seguir instrucciones y mantener el orden del material.

 

Competencias

  • Competencia en conocimiento y interacción con el mundo físico: exploración de colores y propiedades de los objetos.
  • Competencia matemática y sentido de la lógica: clasificación, seriación y correspondencia entre objetos y casillas.
  • Competencia social y cívica: respeto por las normas del juego y turnos en actividades grupales.
  • Competencia en autonomía e iniciativa personal: organizar materiales y realizar tareas de manera progresivamente independiente.
  • Competencia lingüística: nombrar colores y objetos, expresar acciones y observaciones.

 

Criterios de evaluación

  • El niño reconoce y nombra correctamente los colores trabajados.
  • Clasifica los objetos en las casillas correspondientes según su color.
  • Mantiene la atención durante la actividad de forma adecuada al ciclo.
  • Manipula los objetos con coordinación y sin causar desorden excesivo.
  • Aplica la clasificación correctamente incluso con objetos diferentes que varían solo en color.

 

Materiales

  • Casillas o recipientes de colores (pueden ser cajas, bandejas o plantillas).
  • Objetos pequeños y seguros para manipular, que se diferencien solo por el color (bloques, tapas, fichas).
  • Cartulina o material de soporte opcional con colores impresos.
  • Pegatinas o indicadores para marcar las casillas (opcional).

 

Temporalización

  • Duración por sesión: 5‑10 minutos, adaptando según la atención del grupo.
  • Frecuencia: 2‑3 veces por semana.
  • Secuencia:
    1. Primeras sesiones: trabajar con 2 colores bien diferenciados.
    2. Sesiones posteriores: añadir un tercer color y luego un cuarto.
    3. Fase avanzada: combinar objetos distintos que solo varían en color.

 

Recuerda:

La seguridad y el bienestar de los niños y niñas menores debe ser siempre una prioridad.

1.       Supervisión constante:
El niño debe estar acompañado en todo momento por un adulto responsable que supervise la actividad de forma directa, evitando cualquier situación de riesgo.

2.       Prevención de atragantamientos:
Todos los materiales utilizados deben tener un tamaño superior a 3 cm de diámetro y 6 de largo,

3.       Materiales seguros y no tóxicos:
Utilizar exclusivamente materiales homologados

4.       Higiene antes y después de la actividad:
Lavar las manos del niño antes de comenzar y al finalizar la actividad, evitando que se toque los ojos, la boca o la nariz mientras manipula los materiales.

5.       Adecuación del entorno:
Realizar la actividad en un espacio seguro, limpio, bien ventilado y libre de objetos pequeños, punzantes o peligrosos.

6.       Uso de ropa adecuada:
Proteger la ropa del niño con un babero o delantal y evitar prendas con cordones, capuchas o elementos que puedan engancharse.

Importante:

El adulto debe valorar en todo momento si la actividad es adecuada a la edad y al nivel de desarrollo del menor. En aquellos niños en los que predomina la exploración oral y existe un mayor riesgo de atragantamiento, es necesario extremar las precauciones, especialmente en los puntos 2 y 3. En estos casos, es preferible no realizar la actividad o adaptarla utilizando materiales completamente seguros y adecuados. Ante cualquier duda, se recomienda consultar con un especialista.