Importancia de enseñar el gesto “dame” en el primer ciclo de Educación Infantil
El gesto “dame” (extender la mano abierta hacia el adulto u objeto) es una de las primeras formas de comunicación intencional funcional en la infancia. Su enseñanza resulta especialmente relevante en el primer ciclo de Educación Infantil, ya que:
- Favorece la comunicación antes
del lenguaje oral
Muchos niños aún no han desarrollado el habla. El gesto “dame” les permite expresar deseos y necesidades de forma comprensible, reduciendo la frustración. - Desarrolla la intencionalidad
comunicativa
El niño aprende que su acción tiene un efecto en el entorno: hace un gesto → el adulto responde. Esto refuerza la iniciativa comunicativa. - Potencia la interacción social
El gesto implica mirar al adulto, esperar respuesta y participar en un intercambio, aspectos clave del desarrollo social temprano. - Contribuye a la autonomía y la
toma de decisiones
El niño pasa de recibir pasivamente a pedir activamente, aumentando su sensación de control y competencia. - Sienta las bases del lenguaje y
de sistemas aumentativos
El gesto “dame” es precursor de palabras como “quiero”, “más” o “dame”, y puede integrarse fácilmente con pictogramas o signos. - Es inclusivo y accesible
No requiere habilidades lingüísticas previas y es especialmente útil para niños con retraso del desarrollo, discapacidad intelectual o dificultades de comunicación.
Cómo enseñar el gesto “dame” en el primer ciclo infantil
(Metodología práctica y respetuosa)
1. Seleccionar objetos muy motivadores
Usa juguetes, alimentos o actividades que el niño desee claramente (burbujas, pelota, galleta).
👉 La motivación es clave para que quiera comunicar.
2. Crear la necesidad de pedir
- Mantén el objeto visible pero no accesible.
- Espera unos segundos.
- Observa cualquier intento comunicativo (mirada, vocalización).
3. Modelar el gesto
- El adulto extiende la mano abierta.
- Acompaña con una palabra
sencilla:
“Dame”, “¿Quieres esto?”, “Pide”.
🔁 Repite siempre el mismo modelo.
4. Ayuda física graduada
Si el niño no realiza el gesto:
- Toma suavemente su mano.
- Ayúdale a abrirla y extenderla hacia el adulto.
- Di: “Dame”.
✔️ Al principio vale cualquier aproximación al gesto.
5. Refuerzo inmediato
En cuanto el niño hace el gesto (aunque sea con ayuda):
- Entrega el objeto de forma inmediata.
- Refuerza con emoción positiva:
“¡Muy bien, dame!”
⏱️ El refuerzo debe ser inmediato y claro.
6. Repetición en rutinas diarias
Practica el gesto en:
- La merienda
- El juego
- El cambio de actividades
- Canciones con pausa
➡️ Mejor momentos breves y frecuentes.
7. Retirada progresiva de ayudas
- Reduce la ayuda física poco a poco.
- Pasa a solo modelo visual.
- Espera más tiempo antes de intervenir.
🎯 Objetivo: gesto espontáneo y funcional.
8. Generalización
Enséñalo:
- Con distintos objetos
- Con diferentes adultos
- En distintos espacios
Así el gesto se convierte en una herramienta comunicativa real.
Recomendaciones finales
- Respetar siempre el ritmo del niño.
- No forzar ni corregir de forma negativa.
- Valorar cualquier intento de comunicación.
- Acompañar el gesto con lenguaje oral sencillo.





