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Antes de comenzar debéis conocer las medidas de seguridad que recomendamos y es conveniente dedicarles unos minutos antes de plantear cualquier actividad. Pulsa sobre: Medidas de seguridad de las actividades.
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En la etapa infantil, el desarrollo motor y neurológico vive un momento de extraordinaria expansión. El niño comienza a afinar sus movimientos, mejora su equilibrio y consolida la marcha. En este contexto, los juegos de coordinación óculo-manual que implican dirigir una pelota no son simples actividades recreativas, sino auténticas experiencias de aprendizaje integral.
Situación de aprendizaje
Título: “Encestamos la pelota”
Edad: 2–3 años (adaptable a 1–2 con modificaciones)
Estos juegos favorecen la maduración de la coordinación entre la vista y el movimiento de las manos. Cuando el niño intenta empujar, lanzar o rodar una pelota hacia un objetivo, está integrando información visual con planificación motriz. Este proceso fortalece conexiones neuronales fundamentales para aprendizajes posteriores como el dibujo, la escritura o la manipulación de objetos pequeños.
Además, dirigir una pelota implica control postural, equilibrio y ajuste de la fuerza. El niño aprende, a través del ensayo y error, a regular la intensidad del movimiento y a anticipar trayectorias. Este ajuste progresivo potencia la autonomía y la confianza en sus propias capacidades.
Por último, en coherencia con el enfoque competencial promovido por la LOMLOE, estas situaciones de aprendizaje permiten integrar el desarrollo físico, cognitivo y social de manera globalizada y significativa.
Situación de aprendizaje
Título: “Llevamos la pelota al color...”
Edad: 2–3 años
Situación de aprendizaje
Título: “Las manzanas de Newton”
Edad: 2–3 años
1. Objetivos generales (etapa, vinculados al RD 95/2022)
La propuesta contribuye a desarrollar capacidades que permitan a los niños y niñas:
- a) Conocer su propio cuerpo y el de los otros, así como sus posibilidades de acción.
- b) Observar y explorar su entorno familiar, natural y social.
- c) Adquirir progresivamente autonomía en sus actividades habituales.
- d) Desarrollar sus capacidades afectivas.
- e) Relacionarse con los demás en igualdad y aprender pautas elementales de convivencia.
2. Objetivos específicos de la actividad
- Mejorar la coordinación óculo-manual al dirigir la pelota hacia un objetivo.
- Ajustar la fuerza y la direccionalidad del movimiento.
- Desarrollar la motricidad gruesa y el control postural al mover la caja.
- Comprender relaciones causa-efecto (si dirijo bien la pelota, entra en el agujero).
- Favorecer la atención sostenida y la persistencia ante el reto.
- Respetar turnos y normas básicas del juego.
3. Saberes básicos (según áreas del RD 95/2022)
Área 1: Crecimiento en armonía
- El cuerpo y sus posibilidades motrices.
- Coordinación y control progresivo de habilidades manipulativas.
- Autonomía en acciones cotidianas.
Área 2: Descubrimiento y exploración del entorno
- Relaciones espaciales básicas (dentro–fuera, cerca–lejos).
- Experimentación con objetos y materiales.
- Relaciones de causa-efecto a través de la acción.
Área 3: Comunicación y representación de la realidad
- Comprensión de consignas sencillas.
- Uso del lenguaje oral para expresar acciones (“dentro”, “fuera”, “más fuerte”).
- Expresión de emociones vinculadas al logro y la frustración.
4. Competencias clave (adaptadas al primer ciclo)
La actividad contribuye al desarrollo inicial de:
- Competencia en comunicación lingüística (CCL): comprensión y uso de vocabulario espacial básico.
- Competencia matemática y en ciencia, tecnología e ingeniería (STEM): experimentación con trayectorias, fuerza y relaciones espaciales.
- Competencia personal, social y de aprender a aprender (CPSAA): autonomía, autorregulación y perseverancia.
- Competencia ciudadana (CC): respeto de normas y turnos.
5. Criterios de evaluación (primer ciclo)
- Muestra progresivo control en la coordinación de movimientos para dirigir objetos.
- Explora activamente objetos, probando distintas posibilidades de acción.
- Ajusta progresivamente la fuerza en función del objetivo.
- Comprende y responde a consignas sencillas relacionadas con la actividad.
- Participa en el juego respetando pautas básicas de convivencia.
La evaluación será global, continua y formativa, basada en la observación directa y el registro anecdótico.
6. Materiales
- Caja resistente con agujero central (adaptado al tamaño de la pelota).
- Pelotas blandas de tamaño medio.
- Cinta adhesiva para marcar distancia (opcional).
- Alfombra o espacio delimitado seguro.
Adaptaciones:
- Agujero más grande para 1–2 años.
- Introducir variaciones de distancia o tamaño para mayor dificultad en 2–3 años.
7. Temporalización
- Duración: 10–15 minutos por sesión.
- Frecuencia: 1–2 veces por semana.
- Momento: Dentro de la rutina de psicomotricidad o juego dirigido.
Se recomienda realizar la actividad en pequeño grupo (4–6 niños) para favorecer la participación activa y la atención individualizada.
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