Cremalleras

 

Antes de comenzar debéis conocer las medidas de seguridad que recomendamos y es conveniente dedicarles unos minutos antes de plantear cualquier actividad. Pulsa sobre:

Medidas de seguridad de las actividades.

Fabulosa herramienta para desarrollar la psicomotricidad fina y favorecer la aparición de la pinza digital.

A la cremallera convencional podemos añadirle un aro, una cuerda o un elástico que facilite su agarre.

 
Podemos diseñar actividades donde se trabaje la direccionalidad  con trayectorias de izquierda-derecha-arriba-abajo, oblícuos, etc.


Pero lo mejor de las cremalleras es que da acceso a un mundo desconocido y aumenta la curiosidad para descubrir.

Podemos esconder juguetes, objetos de manera que solo haciendo uso de la cremallera puedan tener acceso al "tesoro misterioso escondido".



Objetivos generales

  1. Favorecer el desarrollo de la motricidad fina mediante la manipulación de cremalleras y agarres.
  2. Promover la curiosidad y el descubrimiento, motivando la exploración activa del entorno.
  3. Desarrollar la direccionalidad y la coordinación visomotriz a través de trayectorias y movimientos guiados.
  4. Fomentar actitudes de autonomía y perseverancia en la realización de tareas y resolución de retos.

 

Objetivos específicos

  • Manipular la cremallera con precisión, utilizando un aro, cuerda o elástico como ayuda.
  • Seguir trayectorias de izquierda a derecha, arriba-abajo y oblicuas al abrir y cerrar la cremallera.
  • Identificar y descubrir objetos escondidos tras la cremallera, fomentando la curiosidad y la exploración.
  • Participar en actividades de manera cooperativa, compartiendo materiales y respetando turnos.

 

Saberes básicos

  • Motricidad fina: manejo de objetos pequeños, destreza manual y coordinación ojo-mano.
  • Direccionalidad: comprensión y reproducción de trayectorias espaciales (izquierda-derecha, arriba-abajo, oblicuos).
  • Descubrimiento y exploración: percepción de causa-efecto, curiosidad por lo desconocido.
  • Autonomía personal: iniciativa y control sobre acciones propias.

 

Competencias

  • Competencia en autonomía e iniciativa personal: utilizar recursos propios para realizar actividades de forma independiente.
  • Competencia matemática y sentido del espacio: reconocer trayectorias, direcciones y secuencias.
  • Competencia social y cívica: cooperación, respeto a turnos y normas en actividades grupales.
  • Competencia cultural y artística: disfrute y creatividad en el descubrimiento de materiales y objetos.

 

Criterios de evaluación

  • El alumnado abre y cierra la cremallera con ayuda mínima o autónomamente.
  • Sigue trayectorias y direcciones correctamente según la actividad propuesta.
  • Explora y descubre objetos ocultos, mostrando interés y curiosidad.
  • Participa respetando turnos y colaborando con sus compañeros.
  • Demuestra perseverancia y control de la motricidad fina durante la actividad.

 

Materiales

  • Cremalleras cosidas en telas o prendas grandes, con aro, cuerda o elástico para facilitar el agarre.
  • Bolsitas o compartimentos para esconder objetos/juguetes pequeños.
  • Objetos de “tesoro” (peluches pequeños, figuras, bloques de construcción, etc.).
  • Alfombra o espacio delimitado para la actividad.
  • Marcadores de trayectorias (cintas, líneas de colores, flechas).

 

Temporalización

  • Duración por sesión: 15-20 minutos, adaptables según la atención del grupo.
  • Frecuencia: 2-3 veces por semana.
  • Periodo recomendado: durante el primer trimestre para favorecer la motricidad inicial y exploración, con actividades de refuerzo progresivo en el segundo trimestre.

 

Recuerda:

La seguridad y el bienestar de los niños y niñas menores debe ser siempre una prioridad.

1.       Supervisión constante:
El niño debe estar acompañado en todo momento por un adulto responsable que supervise la actividad de forma directa, evitando cualquier situación de riesgo.

2.       Prevención de atragantamientos:
Todos los materiales utilizados deben tener un tamaño superior a 3 cm de diámetro y 6 de largo,

3.       Materiales seguros y no tóxicos:
Utilizar exclusivamente materiales homologados

4.       Higiene antes y después de la actividad:
Lavar las manos del niño antes de comenzar y al finalizar la actividad, evitando que se toque los ojos, la boca o la nariz mientras manipula los materiales.

5.       Adecuación del entorno:
Realizar la actividad en un espacio seguro, limpio, bien ventilado y libre de objetos pequeños, punzantes o peligrosos.

6.       Uso de ropa adecuada:
Proteger la ropa del niño con un babero o delantal y evitar prendas con cordones, capuchas o elementos que puedan engancharse.

Importante:

El adulto debe valorar en todo momento si la actividad es adecuada a la edad y al nivel de desarrollo del menor. En aquellos niños en los que predomina la exploración oral y existe un mayor riesgo de atragantamiento, es necesario extremar las precauciones, especialmente en los puntos 2 y 3. En estos casos, es preferible no realizar la actividad o adaptarla utilizando materiales completamente seguros y adecuados. Ante cualquier duda, se recomienda consultar con un especialista.