La cesta

 Una actividad muy divertida que usamos a menudo en las sesiones es la cesta.


 

Se trata de esconder juegos que resulten divertidos como el que os presento a continuación:

Presentamos la cesta dandole mucha importancia a lo que hay en su interior.


 En la cesta se ocultan pinzas en las que previamente hemos marcado de colores la zona en la que tienen que hacer presión con los dedos para que se abran.

 
 
Animaremos al niño a colocarlas en el asa de la cesta.

Si vemos que no es capaz de conseguirlo moldearemos la mano del niño para que ejercite esa destreza.
 
Podemos hacer variaciones introduciendo nuevos juegos con otros elementos ocultos en la cesta.

Objetivos generales

  1. Favorecer el desarrollo de la motricidad fina y la coordinación óculo-manual.

  2. Potenciar la curiosidad, exploración y descubrimiento a través del juego.

  3. Desarrollar la atención y concentración en actividades dirigidas.

  4. Fomentar la autonomía y la confianza en la propia acción.

  5. Estimular la percepción visual mediante la discriminación de colores y formas.

Objetivos específicos

  1. Manipular pinzas aplicando presión en la zona señalada para abrirlas correctamente.

  2. Colocar las pinzas en el asa de la cesta de forma coordinada.

  3. Reconocer y discriminar colores básicos indicados en las pinzas.

  4. Repetir la acción con precisión y siguiendo pequeñas indicaciones.

  5. Participar en actividades grupales compartiendo el espacio y los materiales.

Saberes básicos

  • Reconocimiento de colores y formas.

  • Conceptos espaciales simples: dentro, fuera, encima.

  • Uso de la mano y los dedos para la prensión y manipulación de objetos.

  • Relación causa-efecto: presionar la pinza para que se abra y se pueda colocar.

  • Normas de convivencia básicas: compartir y turnarse.

Competencias

Según el RD 95/2022, competencias a trabajar en el primer ciclo:

  • Competencia motriz: coordinación de movimientos finos de manos y dedos.

  • Competencia cognitiva: exploración y manipulación de objetos para resolver problemas sencillos.

  • Competencia social y emocional: respeto a turnos y colaboración en actividades grupales.

  • Competencia sensorial: percepción visual y táctil de colores, texturas y formas.

Criterios de evaluación

  1. El niño realiza la acción de abrir y colocar las pinzas en la cesta de manera progresiva.

  2. Identifica y distingue los colores de las pinzas.

  3. Mantiene la atención en la actividad durante un periodo adecuado para su edad.

  4. Participa en la actividad compartiendo materiales y respetando turnos.

  5. Mejora la coordinación óculo-manual y la destreza de los dedos en actividades manipulativas.

Materiales

  • Cesta de tamaño adecuado para niños pequeños.

  • Pinzas de ropa marcadas con colores en la zona de presión.

  • Objetos de juego adicionales para variar la actividad (opcional).

  • Alfombra o superficie cómoda para la actividad en el suelo.

Temporalización

  • Duración de la actividad: 10-15 minutos por sesión.

Recuerda:

La seguridad y el bienestar de los niños y niñas menores debe ser siempre una prioridad.

1.       Supervisión constante:
El niño debe estar acompañado en todo momento por un adulto responsable que supervise la actividad de forma directa, evitando cualquier situación de riesgo.

2.       Prevención de atragantamientos:
Todos los materiales utilizados deben tener un tamaño superior a 3 cm de diámetro y 6 de largo,

3.       Materiales seguros y no tóxicos:
Utilizar exclusivamente materiales homologados

4.       Higiene antes y después de la actividad:
Lavar las manos del niño antes de comenzar y al finalizar la actividad, evitando que se toque los ojos, la boca o la nariz mientras manipula los materiales.

5.       Adecuación del entorno:
Realizar la actividad en un espacio seguro, limpio, bien ventilado y libre de objetos pequeños, punzantes o peligrosos.

6.       Uso de ropa adecuada:
Proteger la ropa del niño con un babero o delantal y evitar prendas con cordones, capuchas o elementos que puedan engancharse.

Importante:

El adulto debe valorar en todo momento si la actividad es adecuada a la edad y al nivel de desarrollo del menor. En aquellos niños en los que predomina la exploración oral y existe un mayor riesgo de atragantamiento, es necesario extremar las precauciones, especialmente en los puntos 2 y 3. En estos casos, es preferible no realizar la actividad o adaptarla utilizando materiales completamente seguros y adecuados. Ante cualquier duda, se recomienda consultar con un especialista.