En la etapa infantil de 0 a 3 años muchos niños manifiestan conductas de rechazo hacia los alimentos, un fenómeno que a menudo se suele quitar importancia con comentarios como "ya comerá cuando tenga hambre". Sin embargo, la frecuencia y la naturaleza de estos comportamientos exigen una mirada mucho más profunda y profesional.
Si observamos señales como pérdida o falta de aumento de peso,rechazo persistente de alimentos, comidas muy largas o conflictivas, atragantamientos /vómitos frecuentes, dieta extremadamente limitada o irritabilidad al comer, es el momento de consultar un especialista. Acude a tu pediatra para una valoración.
La detección temprana de las dificultades alimentarias en niños pequeños es clave porque permite intervenir antes de que aparezcan complicaciones como desnutrición, deshidratación, retrasos en el desarrollo o problemas respiratorios (por aspiración de alimentos o líquidos), problemas de crecimiento (fallo de medro)(El niño no gana peso o crece menos de lo esperado).No es un trastorno en sí, pero puede derivarse de problemas alimentarios.
Cuanto antes se identifique el problema, más eficaces suelen ser las intervenciones y menor el impacto en el crecimiento y la calidad de vida del niño.
El uso de cuestionarios dirigidos a padres o cuidadores es especialmente útil porque ellos observan al niño en su entorno cotidiano y pueden detectar señales sutiles que no siempre perciben . Estos instrumentos facilitan una detección sistemática y precoz, ayudan a decidir cuándo es necesario derivar a un especialista y contribuyen a una atención más rápida y coordinada.
|
Cuestionario para padres de alumnos de 1–3 años Instrucciones: Marca la opción que mejor describa la situación de tu hijo/a en las últimas semanas. 1. Alimentación general ☐ Come muy despacio con tiempos de ingesta muy prolongados ☐ Se cansa o pierde interés antes de terminar la comida ☐Necesita distracciones (pantallas, juegos) para comer ☐Es muy selectivo con la comida 2. Masticación y deglución ☐ Tiene dificultad para masticar alimentos ☐Tarda más tiempo de lo habitual en tragar ☐ Mantiene la comida en la boca sin tragar ☐ Escupe frecuentemente la comida ☐ Parece no coordinar bien masticar y tragar 3. Signos durante la ingesta ☐ Tose o carraspea al comer o beber ☐ Se atraganta con frecuencia ☐ Le dan arcadas alimentos ________________ ☐ Hace ruidos al tragar (gorgoteo, sonido húmedo) ☐ Cambia la respiración al comer ☐Tiene los ojos llorosos al comer o lagrimea. 4. Hidratación y líquidos ☐ Tiene dificultad para beber líquidos ☐ Derrama mucho líquido por la boca ☐ Tose frecuentemente especialmente al beber agua u otros líquidos 5. Estado de salud y crecimiento ☐ Ha tenido infecciones respiratorias frecuentes (bronquitis, neumonía) ☐ Presenta poco aumento de peso o dificultades para crecer ☐ Tiene babeo excesivo fuera de la etapa normal 6. Conducta y postura ☐ Adopta posturas extrañas al comer (inclinar cabeza, arquearse) ☐ Se muestra irritable o incómodo durante las comidas ☐ Evita completamente comer ciertos tipos de alimentos
|
Las dificultades
alimentarias tempranas pueden afectar el crecimiento y el desarrollo.
Los más comunes son:
Problemas de succión y deglución: Dificultad para coordinar succión, respiración y deglución.
Rechazo alimentario / inapetencia: El niño muestra poco interés por comer o rechaza alimentos.
- Puede deberse a:
- Enfermedades
- Experiencias negativas (atragantamiento, forzar la comida)
- Factores emocionales o del
entorno
Trastorno de evitación/restricción de la ingesta (ARFID): Los niños evitan ciertos alimentos por textura, color, olor o miedo.
Selectividad
sensorial alimentaria es un rechazo persistente a ciertos alimentos
basado en características físicas como textura, olor, color o
temperatura, y a menudo
ligado a una disfunción en el procesamiento sensorial.
Alimentación selectiva: Se da cuando prefieren un número muy
limitado de alimentos, rechazan probar cosas nuevas
(neofobia alimentaria). Es común entre 1 y 3 años, pero
puede volverse problemático si es muy restrictivo.
Existen otros problemas menos frecuentes en la conducta alimentaria que podéis consultar pulsando el enlace.
¿Qué podemos hacer si detectamos estas dificultades?
En primer lugar, y como ya se ha comentado anteriormente, es importante consultar con un especialista. En función del caso, puede tratarse de un pediatra, un psicólogo infantil, un digestivo pediátrico (gastroenterólogo pediátrico) o un logopeda infantil. El especialista nos dará pautas y recomendaciones de cómo abordar el problema.
Tocando sobre el enlace encontrareis algunas sugerencias generales que os pueden ayudar:
--- Para cuando existe un rechazo a comer alimentos enteros.
--- Para cuando existe una selectividad sensorial alimentaria.
