Dame


 

Importancia de enseñar el gesto “dame” en el primer ciclo de Educación Infantil

El gesto “dame” (extender la mano abierta hacia el adulto u objeto) es una de las primeras formas de comunicación intencional funcional en la infancia. Su enseñanza resulta especialmente relevante en el primer ciclo de Educación Infantil, ya que:

  1. Favorece la comunicación antes del lenguaje oral
    Muchos niños aún no han desarrollado el habla. El gesto “dame” les permite expresar deseos y necesidades de forma comprensible, reduciendo la frustración.
  2. Desarrolla la intencionalidad comunicativa
    El niño aprende que su acción tiene un efecto en el entorno: hace un gesto → el adulto responde. Esto refuerza la iniciativa comunicativa.
  3. Potencia la interacción social
    El gesto implica mirar al adulto, esperar respuesta y participar en un intercambio, aspectos clave del desarrollo social temprano.
  4. Contribuye a la autonomía y la toma de decisiones
    El niño pasa de recibir pasivamente a pedir activamente, aumentando su sensación de control y competencia.
  5. Sienta las bases del lenguaje y de sistemas aumentativos
    El gesto “dame” es precursor de palabras como “quiero”, “más” o “dame”, y puede integrarse fácilmente con pictogramas o signos.
  6. Es inclusivo y accesible
    No requiere habilidades lingüísticas previas y es especialmente útil para niños con retraso del desarrollo, discapacidad intelectual o dificultades de comunicación.

 

Cómo enseñar el gesto “dame” en el primer ciclo infantil

(Metodología práctica y respetuosa)

1. Seleccionar objetos muy motivadores

Usa juguetes, alimentos o actividades que el niño desee claramente (burbujas, pelota, galleta).

👉 La motivación es clave para que quiera comunicar.

 

2. Crear la necesidad de pedir

  • Mantén el objeto visible pero no accesible.
  • Espera unos segundos.
  • Observa cualquier intento comunicativo (mirada, vocalización).

 

3. Modelar el gesto

  • El adulto extiende la mano abierta.
  • Acompaña con una palabra sencilla:
    “Dame”, “¿Quieres esto?”, “Pide”.

🔁 Repite siempre el mismo modelo.

 

4. Ayuda física graduada

Si el niño no realiza el gesto:

  • Toma suavemente su mano.
  • Ayúdale a abrirla y extenderla hacia el adulto.
  • Di: “Dame”.

️ Al principio vale cualquier aproximación al gesto.

 

5. Refuerzo inmediato

En cuanto el niño hace el gesto (aunque sea con ayuda):

  • Entrega el objeto de forma inmediata.
  • Refuerza con emoción positiva:
    “¡Muy bien, dame!”

️ El refuerzo debe ser inmediato y claro.

 

6. Repetición en rutinas diarias

Practica el gesto en:

  • La merienda
  • El juego
  • El cambio de actividades
  • Canciones con pausa

️ Mejor momentos breves y frecuentes.

 

7. Retirada progresiva de ayudas

  • Reduce la ayuda física poco a poco.
  • Pasa a solo modelo visual.
  • Espera más tiempo antes de intervenir.

🎯 Objetivo: gesto espontáneo y funcional.

 

8. Generalización

Enséñalo:

  • Con distintos objetos
  • Con diferentes adultos
  • En distintos espacios

Así el gesto se convierte en una herramienta comunicativa real.

 

Recomendaciones finales

  • Respetar siempre el ritmo del niño.
  • No forzar ni corregir de forma negativa.
  • Valorar cualquier intento de comunicación.
  • Acompañar el gesto con lenguaje oral sencillo.