El “stimming”
es una forma abreviada de decir self-stimulatory behavior (conducta
autoestimulante). Se refiere a movimientos repetitivos o acciones
sensoriales que una persona hace para regular cómo se siente. Algunas
manifestaciones son:
Mover las manos o balancearse
Repetir sonidos o palabras
Girar objetos
Morderse las uñas
Dar golpecitos con los dedos
Comúnmente
se conocen como estereotipias. Se
define como un movimiento involuntario, coordinado, sin un propósito o
finalidad concreta (salvo la de autorregulación), rítmico y que se realiza de
una forma idéntica en cada repetición. Dos características básicas para su
identificación son que puede suprimirse con la distracción del niño y que no
impide la realización de una actividad motora. Suelen darse en ambientes
con sobrecargas de estímulos y/o sobrecarga emocional.
Las
estereotipias pueden ser transitorias o crónicas. Los lactantes presentan un
repertorio de estereotipias transitorias que tiende a disminuir a partir de los
6 meses de vida, coincidiendo con el perfeccionamiento de la manipulación y,
especialmente, con el desplazamiento autónomo y el inicio de la marcha.
Muthugovindan
y Singer clasifican las estereotipias primarias en comunes y complejas. Estos
autores separan de esta clasificación las estereotipias tipo nodding head o los
movimientos cefálicos (en afirmación, negación o tipo infinito). En concreto,
el nodding head suele aparecer más precozmente que las estereotipias motoras
complejas y desaparece de forma espontánea en un mayor número de casos.
Se
definen como estereotipias comunes aquellas que afectan a una proporción
elevada de la población infantil (incidencia estimada del 22-72%) y que
persisten con frecuencia en la adolescencia y edad adulta. Las estereotipias
comunes más frecuentes en lactantes y preescolares son chuparse el dedo y
balancear el tronco o body rocking. En niños de edad escolar es frecuente
morderse las uñas, enroscarse el pelo, balancear el tronco y golpear o
repiquetear con los dedos de las manos y los pies. Es frecuente la transición
de unas estereotipias comunes a otras con la edad en un mismo niño.
Las
estereotipias motoras complejas son movimientos coordinados que afectan
principalmente a las extremidades superiores, cuya semiología es similar a la
descrita en niños con trastornos del espectro autista.