Antes de comenzar debéis conocer las medidas de seguridad que recomendamos y es conveniente dedicarles unos minutos antes de plantear cualquier actividad. Pulsa sobre:
Medidas de seguridad de las actividades.
Con esta actividad podemos saber si el niño es capaz de discriminar colores. La elaboración del material es muy sencilla.
La actividad consiste en guardar los objetos atendiendo al color e ir emparejando el objeto con su casilla.
Podemos dejar cerradas aquellas casillas de colores en las que no queramos trabajar y retirar las piezas de ese color.
Al principio es conveniente comenzar con dos colores bien distintos, y una vez conseguida la discriminación y el dominio de dichos colores, podemos ir introduciendo otros.
También hay que tener en cuenta los objetos a clasificar. En las primeras actividades deben ser objetos iguales que solo se diferencien por el color. A medida que avancemos, iremos introduciendo otros objetos diferentes donde el niño discrimine su color y lo clasifique.
Objetivos generales
- Desarrollar la capacidad de observar y discriminar colores en objetos cotidianos.
- Fomentar la coordinación óculo-manual y la motricidad fina mediante la manipulación de objetos.
- Promover la atención, concentración y autonomía en tareas de clasificación y orden.
- Iniciar el aprendizaje de la organización y categorización según características perceptibles (color).
Objetivos específicos
- Reconocer y diferenciar al menos dos colores básicos (ej. rojo y azul).
- Clasificar objetos según su color en las casillas correspondientes.
- Aumentar progresivamente el número de colores a discriminar.
- Mantener la atención durante actividades de 5 a 10 minutos.
- Identificar objetos similares y diferenciar aquellos que cambian solo en color.
Saberes básicos
- Colores básicos y diferenciación visual: rojo, azul, amarillo, verde.
- Clasificación y seriación: relación objeto-casilla según color.
- Motricidad fina: coger, sostener y colocar objetos en casillas.
- Percepción visual y discriminación: distinguir similitudes y diferencias entre objetos.
- Autonomía y hábitos de trabajo: seguir instrucciones y mantener el orden del material.
Competencias
- Competencia en conocimiento y interacción con el mundo físico: exploración de colores y propiedades de los objetos.
- Competencia matemática y sentido de la lógica: clasificación, seriación y correspondencia entre objetos y casillas.
- Competencia social y cívica: respeto por las normas del juego y turnos en actividades grupales.
- Competencia en autonomía e iniciativa personal: organizar materiales y realizar tareas de manera progresivamente independiente.
- Competencia lingüística: nombrar colores y objetos, expresar acciones y observaciones.
Criterios de evaluación
- El niño reconoce y nombra correctamente los colores trabajados.
- Clasifica los objetos en las casillas correspondientes según su color.
- Mantiene la atención durante la actividad de forma adecuada al ciclo.
- Manipula los objetos con coordinación y sin causar desorden excesivo.
- Aplica la clasificación correctamente incluso con objetos diferentes que varían solo en color.
Materiales
- Casillas o recipientes de colores (pueden ser cajas, bandejas o plantillas).
- Objetos pequeños y seguros para manipular, que se diferencien solo por el color (bloques, tapas, fichas).
- Cartulina o material de soporte opcional con colores impresos.
- Pegatinas o indicadores para marcar las casillas (opcional).
Temporalización
- Duración por sesión: 5‑10 minutos, adaptando según la atención del grupo.
- Frecuencia: 2‑3 veces por semana.
- Secuencia:
- Primeras sesiones: trabajar con 2 colores bien diferenciados.
- Sesiones posteriores: añadir un tercer color y luego un cuarto.
- Fase avanzada: combinar objetos distintos que solo varían en color.
Recuerda:La seguridad y el bienestar de los niños y niñas menores debe ser siempre una prioridad. 1. Supervisión
constante: 2. Prevención
de atragantamientos: 3. Materiales
seguros y no tóxicos: 4. Higiene
antes y después de la actividad: 5. Adecuación
del entorno: 6. Uso
de ropa adecuada: Importante: El adulto debe valorar en todo momento si la actividad es adecuada a la edad y al nivel de desarrollo del menor. En aquellos niños en los que predomina la exploración oral y existe un mayor riesgo de atragantamiento, es necesario extremar las precauciones, especialmente en los puntos 2 y 3. En estos casos, es preferible no realizar la actividad o adaptarla utilizando materiales completamente seguros y adecuados. Ante cualquier duda, se recomienda consultar con un especialista.
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